Dónde ubicar el compostador

Te has animado a comprar un compostador. ¿Y ahora qué? ¿Dónde lo colocas? ¿En el jardín? ¿En la terraza? El compostador doméstico puede estar en contacto directo con la tierra o bien se puede encontrar en una base en zonas asfaltadas o en terrazas.

La ubicación del compostadorubicacion_Compostador_con_base

En el caso de estar en contacto con el suelo, será muy positivo para el proceso de compostaje, ya que los microorganismos de la naturaleza entrarán en contacto con los restos que se depositan en su interior y también para permitir el drenaje del agua sobrante de los vegetales. Hay que tener presente que los restos de cocina contienen un 70% de agua. Una parte de esta agua la absorben las hojas secas que hay que añadir, pero el resto se filtra en el suelo muy lentamente.

Cuando se quiera situar un compostador de jardín sobre una base, será cuando no se disponga de una superficie con tierra. En estos casos, el compostador dispone de una base a la cual se sujeta el compostador y que permite recoger los lixiviados en un recipiente mediante un sistema de recogida de líquidos situado en la base del compostador. Así, el compostador podrá ir situado en cualquier superficie, sea asfaltada o en terraza, funcionando de una forma igualmente correcta a la de un compostador sin base.

Hay que procurar que el compostador no reciba demasiada insolación para evitar tener que regar. Lo ideal sería que en invierno estuviera al sol, para así evitar temperaturas demasiado bajas que pueden perjudicar a los organismos y en verano a la sombra, para evitar que esos mismos organismos se mueran a causa de un exceso de temperatura y que el compostador esté demasiado seco. El lugar ideal sería debajo de un árbol de hoja caduca o en una terraza junto a unas plantas decorativas que le proporcionen suficiente sombra en el compostador.

Se necesita entre 50 cm y 1 m de espacio por los lados para poder extraer el compost maduro con comodidad.

Más información en COMBOX

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Qué se necesita para hacer compost

Otoño es el momento ideal para empezar a compostar. Hojas que caen, césped que cortar, restos de alimentos,…

¿El resultado? Un compost natural, abono 100% natural para tu jardín o huerto doméstico.

Pero empecemos por el principio…

Qué se necesita para hacer compost

 

COMPOSTADOR de plástico 100% reciclado y reciclable. Sería un contrasentido que fuera fabricado con materiales vírgenes. COMBOX

AIREADOR DE COMPOST para mezclar, airear e incluso tomar muestras sin abrir ningún conlleva.RESTES

TIJERAS DE PODAR para cortar las ramas pequeñas que se añaden como material estructurante.

PALA para extraer el compost maduro.

BIOTRITURADORA para triturar las ramas demasiado grandes que no se pueden cortar a mano.

CRIBA para separar los restos más grandes o aún no deshechas del compuesto fin ya terminado.

TERMÓMETRO para controlar la temperatura del compuesto en sus diferentes fases.

5 razones por las que vermicompostar

Hay muchas razones por las que vermicompostar. Aquí tienes cinco:vermicompostador-blog

  1. El vermicompostador se puede instalar en cualquier rincón o en el balcón del piso.
  2. Del vermicompostador obtenemos compost para las plantas a partir de restos orgánicos. Convertimos un residuo en un recurso.
  3. Es una actividad relajante, lúdica y muy sencilla, que se puede compartir entre todos los que viven en casa.
  4. Nunca huele mal. Al contrario, el olor a bosque húmedo será constante. De todas maneras, se tiene que controlar la humedad.
  5. Puede dejar de oler bien si ponemos demasiados restos frescos en poco tiempo. El exceso de humedad puede provocar falta de oxígeno por anegamiento convirtiéndose en una pasta que olerá a podrido y aparecerán muchas mosquitas de la fruta. La solución es muy sencilla: consiste en retirar los parte de los restos que se han vuelto compactos y mezclar lo que queda con el humus existente.

La criba, una herramienta indispensable para el autocompostaje

El día que hay que vaciar el compostador es un día especial. Resulta muy divertido que diferentes miembros de la familia o amigos participen en esta tarea.criba

La criba sirve para separar el compost más fino de las partes más gruesas, como ramas, piñas, etc.

Recomendaciones

  • Se apartan los restos de la parte superior que todavía no se han deshecho y se dejan en una carretilla o en el suelo.
  • Se decide cómo y dónde se separa el compost fino de los restos sin deshacer.
  • Si el compost todaví­a conserva su humedad, a cada 3 ó 4 paladas de compost que se tira sobre la criba hay que pasar la mano con un guante para conseguir que sólo el compost acabado y más fino pase a través de los agujeros.
  • Si se quiere, antes de realizar esta operación se puede dejar secar el compost uno o dos días para que se filtre mejor. De todos modos, son tantas las ganas de obtener el preciado material que, seguramente, no querremos esperar ni unas horas. Además, cuando el compost está un poco húmedo, el olor a bosque es tan agradable que compensa con creces el hecho de tener que dedicarle un rato más.
  • Los restos sin deshacer que se han apartado al principio se introducen de nuevo en el compostador junto con las partes más gruesas del compost que han quedado al otro lado de la criba.
  • No hay que preocuparse por los organismos que aparecen desorientados por el suelo, ya que ellos mismos encontrarán el camino hacia el compostador y continuarán trabajando.

Qué hacer para que nuestro compostador no huela mal

Cuando nos empezamos a concienciar por el medio ambiente, una de las soluciones que podemos aplicar al tratar nuestros propios residuos es el compostaje, que en este caso permitirá tratar nuestros restos orgánicos.

No obstante, lo cierto es que lo primero que nos preocupa acerca del compostaje no es ni cómo funcionará, ni que se le puede añadir, ni cómo sCombox-oberterá nuestro compostador, ni cuánto compost generará, sino que el tema más preocupante va a ser seguramente tener en cuenta todas las posibles incidencias que nos podrá ocasionar, incluyendo el olor como el factor más determinante cuando pensamos en el proceso de la degradación de la materia orgánica, a parte de toda la fauna que en él va a habitar.

Así pues, vamos a explicar las causas que provocan olores en el compostador y de cómo transformar este mal olor en el olor natural del compost: olor a bosque. No obstante, un compostador que funcione bien no generará ningún tipo de olor. Así pues, ¿qué podemos hacer para que nuestro compostador no huela mal? O lo que es lo mismo,

¿Qué podemos hacer para que nuestro compostador funcione bien?

 

La razón principal de que nuestro compostador huela mal viene dada por dos factores primordiales: la cantidad de comida añadida y la humedad. De hecho, los dos factores pueden estar y están interrelacionados.

En el primer caso, si añadimos demasiada comida, los organismos descomponedores que se encuentren dentro del compostador no podrán consumir todos los restos de comida, de forma que parte de ésta se empezará a degradar y a liberará toda el agua que contenga, haciendo aumentar la humedad del compostador. Este aumento de la humedad hará que disminuya la porosidad dentro de los restos del compost, de forma que también bajará la proporción de oxigeno dentro del compostador y la digestión pasará a ser de aerobia a anaerobia, produciendo metano y gases derivados del nitrógeno que serán los que olerán mal.

En el segundo caso, si no removemos bien los restos del compostador o si no mantenemos una proporción adecuada entre las aportaciones húmedas y secas que hayamos añadido o si no trituramos también se tendrán problemas de humedad, de modo que se acabarán generando el mismo tipo de gases que en el caso del exceso de comida.

En estos dos casos también podremos diferenciar dos tipos de olores, una más a amoníaco y la otra más a podrido.

En la mayoría de veces que se perciba olor a amoníaco será porqué los restos de césped que hayamos puesto no se han removido bien y que estén demasiado compactados, de forma que se generen estos olores. Para evitarlos sólo tendremos que remover bien y mezclar todos los restos del compostador.

Cuando se perciba olor a podrido será porqué hay demasiados restos húmedos (ya sea de comida o de restos de jardín húmedos) y la solución será añadir restos secos y remover todos los materiales.

Si nos encargamos de añadir una proporción aproximada de 50% de cada tipo de materiales aportados (variando el % dependiendo de la época del año), removemos una vez por semana dependiendo de lo compactado que veamos el contenido del compostador y cortamos los restos suficientemente como para poder mezclar cómodamente el contenido obtendremos un compost de muy buena calidad, muy rápidamente y sin generar ningún tipo de olor ni incidencias que no tengamos previstas

Cuándo se tarda en recoger el compost

El tiempo que se tarde en recoger el compost dependerá de los procedimientos que se haya seguido para elaborarlo.Cronometro2

No obstante, en el caso del compostaje doméstico, desde que se empieza de cero, se calcula que se puede tardar unos nueves meses, y a partir de esta primera cosecha, se puede obtener compost cada 3 o 4 meses.

Por lo que se refiere al vermicompostaje, si los procedimientos son los adecuados, se puede obtener vermicompost cada dos meses.

Inicia a los peques en el compostaje

¿Te gustaría compostar pero…? Te da pereza. Una buena técnica es implicar a amigos, familia o… los peques de la casa. ¿Por qué no? Los niños siempre se muestran entusiastas en todo lo nuevo.

Para que sea más llevadero, puedes iniciarles explicándoles un cuento. Por ejemplo, el cuente de: simon

Simón, el caracol y el compostador de jardín

Había una vez un caracol muy campechano, que se llamaba Simón, que se pasaba el día de hoja en hoja, comiendo ahora un poco de aquí, ahora un poco de allà. Se conocía todos los rincones del jardín donde vivía, y había dejado su rastro plateado en todas las plantas, árboles y arbustos. De hecho, los había probado todos. Algunos le gustaban más y otros le gustaban menos, pero, en general, todo le iba bien.
Un buen día, todo cambió. En el jardín había más movimiento de lo habitual y, de repente, un objeto enorme – ¡por lo menos para él era enorme! – apareció en uno de los rincones más alejados del jardín, justo bajo el limonero. Al principio, el caracol Simón no hizo demasiado caso, ya que estaba bastante acostumbrado a que los humanos le llenasen el jardín con todo tipo de utensilios extraños y desconocidos que, para él, muchas veces, eran sumamente peligrosos. (…)

Lee el resto del cuento.