5 razones por las que vermicompostar

Hay muchas razones por las que vermicompostar. Aquí tienes cinco:vermicompostador-blog

  1. El vermicompostador se puede instalar en cualquier rincón o en el balcón del piso.
  2. Del vermicompostador obtenemos compost para las plantas a partir de restos orgánicos. Convertimos un residuo en un recurso.
  3. Es una actividad relajante, lúdica y muy sencilla, que se puede compartir entre todos los que viven en casa.
  4. Nunca huele mal. Al contrario, el olor a bosque húmedo será constante. De todas maneras, se tiene que controlar la humedad.
  5. Puede dejar de oler bien si ponemos demasiados restos frescos en poco tiempo. El exceso de humedad puede provocar falta de oxígeno por anegamiento convirtiéndose en una pasta que olerá a podrido y aparecerán muchas mosquitas de la fruta. La solución es muy sencilla: consiste en retirar los parte de los restos que se han vuelto compactos y mezclar lo que queda con el humus existente.

El compost, temperatura y humedad

humedad2El compostaje es un proceso biológico que es realizado por los microorganismos (hongos, bacterias, etc.) y otros organismos de mayor tamaño (lombrices, pequeños insectos, etc.). La actividad de los organismos hace que se eleve la temperaturhumedad2a de los materiales alcanzando valores altos que no deben superar los 65-70°C.

El proceso necesita tres requisitos fundamentales para realizarse:

1. que los materiales tengan un contenido equilibrado de restos secos y húmedos,
2. que la mezcla tenga una aireación suficiente
3. y que exista una cantidad de agua determinada durante las primeras fases del proceso.

Si garantizamos estas condiciones el proceso arrancará de forma normal alcanzando temperaturas elevadas al principio, para luego, al final del proceso, alcanzar la temperatura ambiente.

Es importante mantener la humedad en torno al 60 % durante las primeras fases del proceso, ya que los organismos encargados de la descomposición de los materiales necesitan un cierto contenido en agua para desarrollar su actividad.

Durante el proceso de compostaje hay que controlar la temperatura. En las primeras fases del proceso la temperatura debe alcanzar valores próximos a los 65°C. No debe superar valores mayores, ya que pueden morir muchos microorganismos. Para controlar la temperatura existen unos termómetros con una sonda larga (1 m.) que nos dicen la temperatura en el interior. Si no tenemos un termómetro, podemos introducir la mano para realizar una observación directa.

La aireación se consigue volteando el material cada cierto tiempo. Los volteos se realizan cuando la temperatura baja demasiado (menos de 30-40°C), de forma que una vez realizado el volteo, esta temperatura vuelve a subir a valores cercanos a los 50-60°C. Cuanto más volteamos más aceleramos el proceso, sin embargo, un volteo cada 15 ó 30 días puede ser suficiente para un proceso entre cuatro o seis meses.